Una titulación multidisciplinar y de alta demanda, impartida de manera presencial por la USC en la Facultade de Dereito de Santiago; la UNED también la imparte en su modalidad a distancia, con tutorías en las diferentes sedes gallegas.
No debe confundirse con la criminalística forense pura, centrada en el cómo del delito, sino que abarca el por qué, analizando el fenómeno criminal, el delincuente y la víctima desde una perspectiva científica.
Es una carrera que requiere de una profunda curiosidad por la conducta humana, rigor analítico y una sólida ética personal. El estudiante debe poseer una mentalidad equilibrada para tratar con realidades sociales complejas.
El plan de estudios combina materias de derecho, psicología o sociología; con otras de vanguardia relacionadas con la ciberseguridad o la prevención de la violencia machista; la facultad facilita prácticas curriculares en centros especializados como la Academia Galega de Seguridade Pública.
Las oportunidades laborales van más allá del acceso a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad; los titulados pueden trabajar en instituciones penitenciarias, servicios sociales, en seguridad privada o en política criminal.
Cualidades
• Curiosidad por la conducta humana
• Rigor analítico
• Ética profesional
• Empatía
• Capacidad de observación
Salidas profesionales
• Cuerpos de seguridad
• Instituciones penitenciales
• Servicios sociales
• Seguridad privada
• Política criminal
Marco Álvarez, Ourense: «Estudiamos el fenómeno del crimen en todas sus facetas»
Llevar algún día la placa de la Policía Nacional es el objetivo de Marco Álvarez. Ya lo tenía claro en el instituto. «Sabía que quería entrar en el cuerpo ejecutivo y para eso necesitaba encontrar un grado universitario que fuese adecuado», comenta. En ese proceso de búsqueda, que realizó por su cuenta, encontró Criminoloxía en la Universidade de Santiago. «Es la que me pareció más interesante y toca Derecho, que es necesario para la oposición», asevera. El balance que hace cuatro años después, a punto de terminar la carrera, es muy positivo. «Estudiamos el fenómeno del crimen desde varias perspectivas», revela. Asignatura a asignatura, se ha ido acercando a la psicología, «aprendiendo a entender las motivaciones de los criminales»; a la sociología, «viendo qué cuestiones afectan al suceso criminógeno»; y al derecho, «para entender el delito desde el punto de vista legal».
De las tres vertientes, la psicológica es la que más le interesa, pero los otros temas también le resultaron «muy interesantes, incluso el legal». Ahora está entusiasmado por las prácticas que este año podrá realizar en la Guardia Civil, en la Policía Local o en la Fiscalía, entre otras opciones, aunque reconoce que podrían realizarse antes del último curso. «Puede que la carrera no tenga muchas salidas actualmente, pero sí va a tener una proyección importante en el futuro», sostiene, recordando cómo hace unos años la carrera ni siquiera existía y ahora resulta imprescindible en juicios e investigaciones.
Especializarse en la Policía
Una vez que termine la carrera, Marco preparará las oposiciones, y cumplirá su sueño de convertirse en policía. «En el cuerpo te aseguras un salario digno y estable, y tienes muchas especializaciones diferentes», sostiene. Eso será en unos años, y cuando empiece a trabajar, probablemente echará de menos su vida como universitario en Santiago. «Aunque sea una ciudad muy gris, el ambiente es muy bueno. Llegar y ver a todos los estudiantes tomando una caña está genial», comenta.