HUMANIDADES
Una de las titulaciones con mayor demanda vocacional, centrada en el diseño, aplicación y evaluación de proyectos educativos para la primera infancia. Perteneciente a la familia de Servizos Socioculturais e á Comunidade, capacita para trabajar con niños de 0 a 3 años, fomentando su autonomía, salud y desarrollo integral.
Una duda común es la diferencia con el grado universitario en Educación Infantil. La FP oferta una formación de dos cursos con un enfoque muy práctico y orientado a la etapa de 0 a 3 años, el título universitario dura cuatro años y cualifica como maestro, requisito legal para ejercer la tutoría en la etapa de 3 a 6 años. En Galicia, la oferta educativa es muy amplia. Además de los numerosos centros públicos, existe una consolidada oferta en centros privados y concertados. En cualquier caso, es habitual que al terminar los titulados se matriculen en el grado universitario, pues ya pueden acceder sin la selectividad y les convalidarán hasta 30 créditos (medio curso); porque además, lo que no podrán hacer con el título de FP es acceder a las oposiciones de maestro de educación infantil.
En el currículo gallego se enfatiza el aprendizaje a través de metodologías activas y la atención a la diversidad desde edades tempranas. Las salidas laborales son variadas: educador en el primer ciclo de educación infantil (0-3 años), animador en ludotecas, bibliotecas o programas de ocio y tiempo libre.
Cualidades
- Empatía
- Paciencia
- Creatividad y dinamismo
- Capacidad de observación
- Habilidades de comunicación
Salidas profesionales
- Centros de educación infantil
- Ludotecas
- Ámbito social
- Ocio y tiempo libre
Enzo Mesejo, A Coruña: «Hacemos prácticas en las clases de infantil que hay en el centro»
Enzo disfrutó siempre estando con los niños, pero el hecho de considerarse «un tanto introvertido» lo frenó cuando tuvo que escoger sus estudios. «Estudié dos ciclos de Administración, pero llegó un momento que me dije: ”Es ahora o nunca“». Venció sus miedos, salió de la zona de confort que había encontrado en los trabajos de oficina y empezó a estudiar Educación Infantil en el Liceo La Paz de A Coruña. «Todas las asignaturas tienen su parte teórica, pero luego hacemos prácticas en las clases de infantil del centro», relata. El contacto con los niños es una constante desde el primer día, y Enzo no pone pegas. «Tuvimos un taller para enseñarles a lavarse los dientes y fuimos a clase para ponerlo en práctica», recuerda.
Ese es solo un ejemplo de todo lo que hacen en el ciclo. Aunque sintió que estaba «un poco verde», cuenta que la primera vez que se puso delante de un grupo de niños fue «divertido», pero que todas esas experiencias que está acumulando le han permitido vencer su timidez y sentirse mucho más cómodo. Está en segundo y no duda que su futuro pasa por ser profesor, «de infantil o de primaria», y no duda de que seguirá estudiando. Primero, hará tres meses de prácticas en una escuela infantil, una experiencia que no le resultará nueva. «Porque llevo un mes trabajando con preescolares en un puesto que tuvo que dejar una compañera», explica.
«Aprender de los niños»
Aunque ha ido creciendo, la presencia de hombres en el ciclo es aún reducida. «Igual pueden pensar que no es para ellos, pero se equivocan», asegura, reconociendo que «acabas haciendo migas con todos» porque el ambiente es bueno y hay muchos trabajos en equipo. Para su profesión, asegura que lo más importante es «tener ganas, paciencia y aprender con los niños, porque te sorprende lo espabilados que son».