Matemáticas

Matemáticas
GRADO
Ramas del conocimiento:
CIENCIAS
Campus:
USC SANTIAGO. Nota junio: 11.424
UNED.
Ponderaciones:
Bioloxía 0,2
Debuxo Técnico II 0,2
Física 0,2
Historia da Filosofía 0,2
Matemáticas II 0,2
Química 0,2
Xeoloxía 0,1

No es una carrera fácil, pero Matemáticas se ha convertido en el espejo en el que todos los grados quieren mirarse: tiene prestigio y empleo, es equilibrado en número de mujeres y hombres y Galicia es una referencia a nivel internacional. ¿Qué más se puede pedir?
El grado de Matemáticas lleva unos años creciendo sin parar en número de aspirantes, tanto que en el curso pasado se necesitó un 11,21 para acceder a la carrera, una cifra que muy pocos estudios pueden exhibir. Así que los estudiantes que deseen cursar esta carrera, ya lo saben: hay que centrarse en el bachillerato y trabajar duro; no es imposible sacar esa nota en selectividad, pero no permite distracciones. La otra consigna es, obviamente, que le gusten las matemáticas, y, como ha explicado su decana, Elena Vázquez Cendón, alguna vez, «tienes que divertirte ante los problemas», tanto que la curiosidad pueda con el cansancio de no resolver el asunto a la primera (ni a la segunda o tercera). Es conveniente que el estudiante sea creativo, que no dude en aplicar una visión diferente ante una situación dada; y por supuesto, hay que tener cierta capacidad de concentración, aunque si uno saca un 11,2 en selectividad, eso ya parece garantizado.
Con todos estos componentes, ganas de aprender y capacidad de hacerlo en equipo, resulta un buen estudiante, uno de esos que tienen todas las probabilidades de terminar la carrera y encontrar trabajo. Porque antes Matemáticas parecía estar abocada a la docencia, pero ahora se ha abierto un enorme abanico de posibilidades, porque qué sector no necesita big data, manejar grandes cantidades de información, algoritmos (la palabra de la que está hecho el presente). Como ejemplos de opciones diferentes a la tradicional, y eliminando la informática de la ecuación por obvia, hay matemáticos trabajando en análisis del flujo de sangre, canalización de agua, criptografía o colaborando con el Instituto da Lingua Galega. No es de extrañar que el 90 % de los graduados encuentren empleo.

 

Sofía Pérez Calvo: «Esto no se parece en nada al instituto»

Sofía Pérez Calvo es una estudiante brillante. Terminó la selectividad con más de 13 y entró en Matemáticas con mucha confianza. Le habían dicho que la carrera era difícil, pero eso no la intimidó: «También decían que 2.º de bachillerato lo era», apunta. Pero llegaron las clases y descubrió que «esto no se parece en nada al instituto, que es mucho más práctico» y «enseguida te das cuenta que no va a sacar notazas». En la carrera hay más teoría: «Tenemos que demostrarlo todo». De hecho, recalca, tiene que expresarse «de una manera diferente», tanto que no le extraña que a la titulación se le llamase Exactas. Pero eso sí, a pesar de algún disgusto con las notas, Sofía espera reconducir su expediente —como le ocurre a la mayoría de los alumnos de la titulación— y por eso no deja la viola. Sigue estudiando el instrumento, además de participar en unos encuentros en la Escola de Altos Estudios Musicais: «A los que les va mejor en clase estudian varias horas por la tarde, y sí se enteran de todo, pero yo Pero yo no tengo tanto tiempo porque no quiero dejar la música».