Medicina

Medicina
GRADO
Ramas del conocimiento:
CIENCIAS
Campus:
USC SANTIAGO. Nota junio: 12.442
Ponderaciones:
Bioloxía 0,2
Química 0,2
Física 0,1
Matemáticas II 0,1

La carrera de Medicina no necesita presentación, y aunque exige una fuerte vocación —o al menos interés— ahora mismo lo más difícil no es encontrar alumnos que les guste, sino que sean capaces de superar con holgura el 9 en bachillerato para entrar en la que sin duda es la carrera con mejores expedientes de Galicia: el último alumno que accedió en este curso presentó unas calificaciones de 12,34, una nota altísima, pero mucho más si se tiene en cuenta que hubo 359 solicitudes con mejor nota que esa.

Como España es distrito único universitario, cualquier alumno puede solicitar plaza en la universidad que desee. Por eso la nota de corte siempre baja (empezó en 12,531) porque si un estudiante es admitido en la facultad que desea, abandona las demás listas. No hay un cupo para extranjeros, como tampoco lo hay para FP (hace años que eso no existe). Lo que sí esperaban los decanos, pero no han conseguido, es una lista única que facilitase las matrículas. Mientras tanto, las notas de corte más bajas de España están en Cataluña: 12,128 para Lérida; 12,253 en la Autónoma de Barcelona y hasta en el Clinic, una de las mejores facultades de España, el corte se quedó en 12,638 (en Madrid las más prestigiosas superan el 12,9).

Ante este panorama, muchas familias miran a las universidades privadas, pero tienen dos problemas principales: los precios son altos, pues oscilan de los 11.700 euros anuales (de la Católica de Murcia) a los 20.400 (Europea de Madrid); y pasarse de la privada a la pública gallega exige haber tenido nota suficiente para entrar en Santiago en el año que se comenzó la carrera.
La tercera opción es Europa. En el Este hay muchas universidades públicas de cierto nivel que tienen programas en inglés. El inconveniente vuelve a ser económico (desde los 6.000 euros anuales de las rumanas a los 17.000 de alguna checa), además de la distancia. Las ventajas: aprenden cuando menos inglés, el coste de la vida es mucho más asequible y no tienen que hacer el mir para especializarse.

Sin mir no se ejerce

En cuanto a los estudios en sí en Galicia, ahora mismo el grado está formado por seis cursos (el último es sobre todo de prácticas) y se termina siendo graduado en Medicina. Esto no le permite a un titulado ejercer, ni en la pública ni en la privada. Tiene que preparar el mir: según los datos del Ministerio de Sanidad, de los 538 médicos que se presentaron por la USC en el 2018, 336 consiguieron plaza (el 62 %), un porcentaje muy aceptable; menos son los que obtuvieron nota suficiente para la especialidad preferida.

El mir dura unos cuatro años en los que el titulado ya cobra, pero al terminar no tiene el puesto garantizado. En ese caso o lo contratan o se presenta a oposiciones; tampoco es doctor aunque sea especialista, ese título es aparte.

Eso sí, el paro en esta profesión es residual, y tiene unos sueldos elevados, aunque hay una clara brecha de género: el 52 % de los varones menores de 45 años cobran más de 55.000 euros brutos al año; entre las mujeres, solo el 27 % (exactamente la mitad) está en este grupo salarial.

Para el curso 2019/20 esta titulación ha cerrado su matrícula, no admite más solicitudes, con una nota de corte de 12,442 a 30 de julio, aunque posiblemente se reduzca un poco antes de terminar el proceso (a finales de septiembre). En cualquier caso, no se aceptan preinscripciones de la selectividad en julio